Sábado , 15 diciembre 2018
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Una mujer se afronta a 230 años de cárcel por violar a sus hijas y grabarlas para un chat

Una mujer se afronta a 230 años de cárcel por violar a sus hijas y grabarlas para un chat

La madre llevó a cabo todo tipo de aberraciones con sus hijas, que las grababa y remitía las imágenes a su cómplice para que las vendiera

Un hombre y una mujer se sientan en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife como presuntos autores de delitos relacionados con la corrupción de menores, tráfico de imágenes de contenido pedófilo y otros quince delitos de agresión sexual sobre dos niñas de ocho y cinco años de edad, hijas de la imputada. La suma total de los años de prisión que solicita el Ministerio Fiscal por estos delitos para ambos procesados es de 230, además de otros 10 años de libertad vigilada, la pérdida de la patria potestad de las niñas, la incomunicación con ellas durante los siguientes 30 años tras el cumplimiento de las condenas, así como indemnizar a cada una de las menores con 50.000 euros, según consta en el escrito de acusación del fiscal al que ha tenido acceso La Opinión de Tenerife.

Los acusados son Ana Isabel C. S. y José LL. M. quienes presuntamente cometieron todo tipo de aberraciones sexuales durante los meses de enero y finales de julio de 2012, cuando ambos fueron detenidos después de que un ciudadano que no tendría nada que ver con los hechos interpusiera una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil de Collado Villalba, en Madrid.

Según el fiscal, a partir de abril de 2010, los dos acusados iniciaron una relación de amistad a través de internet al residir la mujer en La Cuesta, en el término municipal de La Laguna, y él en Murcia. En el transcurso de esta relación de amistad, Ana Isabel pretendía abandonar la isla de Tenerife para trasladar su residencia a Murcia junto al procesado, quien para ganarse la confianza de ésta le había enviado una fotografía de otro hombre asegurándole que era propia. La relación se realizó siempre a través de diversos sistemas de mensajería o chat como Messenger vinculados a las cuentas de correos electrónicos de ambos, alojados en el servidor de hotmail. Ana Isabel instaló una webcam en su ordenador "masturbándose" delante de la cámara y haciendo todo lo que José le pedía que hiciera.

Como consecuencia de esta amistad, el procesado supo a través de distintos mensajes instantáneos que la procesada tenía dos hijas menores y nacidas en 2004 y 2007, respectivamente. Además, el procesado averiguó que Ana Isabel convivía con las niñas y con el padre de éstas, aunque ella no estaba casada con él.

La madre abusaba de sus hijas, las grababa y distribuía las imágenes

Según sostiene el fiscal, al menos desde enero de 2012, ambos procesados "utilizaron a las menores para satisfacer sus más bajos instintos de naturaleza sexual". Ana Isabel C. S. y José Ll. M., a partir de ese momento y sin importarles la integridad de las menores "acordaron realizar numerosos vídeos y fotos de naturaleza sexual y pornográfica en las que las menores eran protagonistas activas de los mismos, bien solas, bien juntas, bien una u otra con su madre y procesada Ana Isabel".

Según las pruebas obtenidas a raíz de los registros domiciliarios que se practicaron tras la detención de los dos procesados, era José LL. M. el que "indicaba" a Ana Isabel qué era lo que quería que las menores hicieran con ella. Asimismo y para disfrute personal del procesado José Ll. M. "acordaron" que estos actos iban a grabarse a través de la cámara del móvil de Ana Isabel. Dichos vídeos e imágenes serían luego enviados al correo electrónico de José LL. M., o bien a través del sistema Skype por las cámaras webcam que tenían los ordenadores.

El fiscal llega también a afirmar que ambos procesados concretaron que sería Ana Isabel C. S. quien debía aleccionar y dar instrucciones precisas a sus dos hijas sobre lo que en cada momento tenían que hacer. El fiscal subraya el vínculo afectivo y de dominio que ejercía la madre sobre sus dos hijas pequeñas para conseguir el fin delictivo pretendido.

Aprovechando ese vínculo, ambas menores eran obligadas por su madre a realizar las prácticas sexuales acordadas con el procesado "aún cuando la mayor de las niñas le decía que no querían hacerlo". Entonces, siempre según el fiscal, la procesada les decía que "tenían que hacer lo que tenían que hacer ya que si no, les pegaría". Además, las aleccionaba para que no contaran nada de lo que estaban haciendo porque si no, las "castigaba".

Las indicaciones que ambos procesados se daban quedaron registradas, entre otros medios telemáticos, en los correos electrónicos: bebita1984@hotmail.com y anaisabel784@hotmail.com princesaxxcarpio@netlog.com pertenecientes a la procesada Ana Isabel, así como en xx69@hotmail.com y murciano69@hotmail.com pertenecientes a José LL. M. En esos correos electrónicos constan, además de las instrucciones sobre lo que Ana Isabel debía hacer con las niñas, las imágenes y vídeos con el contenido que ella grababa y que aquél le había solicitado.

En las aberraciones sexuales que cometieron los dos procesados no solo involucraron a las dos niñas, sino que además pergeñaron un plan para drogar al padre de éstas y extraerle semen en al menos una ocasión. En otra ocasión, la procesada Ana Isabel recibió la instrucción del procesado José LL. M. para que drogara a su pareja y mientras éste permanecía bajo sus efectos, ella debía mantener relaciones sexuales con las niñas.

Entre algunos de los hechos delictivos que presuntamente realizaron los acusados, el Ministerio Público relata que "el 31 de marzo de 2012 el procesado José Ll. M. se puso en contacto vía Messenger con Ana Isabel y en el transcurso de una conversación le pidió que extrajera semen de su pareja, lo conservara y que tras ponérselo en su boca se lo diera a sus hijas".

Asimismo, el 26 de abril José Ll. M. pidió a Ana Isabel C. S. que "drogara a su marido" y que, tras dejarle dormido, "mantuviera relaciones sexuales por vía anal y vaginal con sus hijas". El procesado intentó en todo momento, según el escrito de acusación del fiscal, que Ana Isabel implicara a sus hijas en sus relaciones sexuales de manera que "si Ana Isabel no accedía a sus pretensiones dejaría de comunicarse con ella. El 30 de julio de 2012 José Ll. M. pidió que conectara la webcam y que mantuviera relaciones con sus hijas y que en las mismas las "humillara", y que hiciera fotos de ellas.

El Ministerio Público en este procedimiento, que consta de cinco tomos y más de 1.300 folios, describe de forma pormenorizada los hechos que constan en imágenes en los discos duros y ordenadores intervenidos a los dos acusados. Así, resalta hechos que ocurrieron el 28 de febrero de 2012, 8 de marzo, 12 de marzo, 23 de marzo, 12 abril, 2 de mayo y 30 de julio.

Así, en ellas se observa cómo la madre de las niñas las obliga a beber semen, a realizarse tocamientos, y a practicar todo tipo de posturas sexuales, entre ellas y a la propia madre. Las obliga a introducirse diferentes objetos como una botella de vodka, un palo o un consolador. De igual manera las obliga a orinarse encima y a que se lo bebieran. Incluso cuando una de las niñas le dijo que le dolía lo que estaba haciéndole su madre, ésta continuó sin hacerle caso.

Por estos hechos, el fiscal considera que ambos procesados son autores de dos delitos de elaboración de material pedófilo, por los que pide por cada uno de los delitos 10 años de prisión; doce delitos de agresión sexual agravada por los que solicita que se les imponga 15 años por cada uno de los delitos; otros tres delitos de agresión sexual, por los que interesa 10 años por cada uno de ellos. Además de estas penas, que suman 230 años de privación de libertad, el fiscal pide que sean condenados cada uno a 10 años de libertad vigilada, que se le retire la patria potestad a la madre de las víctimas y 100.000 euros de indemnización para las víctimas.

 

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