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El Maltrato a los Padres acapara el 20% de las medidas que imponen los jueces, mayormente a niñas.

El Diario de sevilla publicaba en 3 de marzo de 2015 la siguiente noticia:

La violencia familiar acapara el 20% de las medidas que imponen los jueces

El consejero de Justicia aboga por la prevención y la educación contra las agresiones a los padres

Las agresiones en el seno familiar acaparan el 20% de las medidas dictadas por los jueces que afectan a menores a nivel regional. Tras constatar este dato, el consejero de Justicia e Interior de la Junta, Emilio de Llera, mostró ayer a este periódico su preocupación por este problema y señaló que "este tipo de violencia ha ido creciendo en los últimos años y es una tipología de delito relativamente nueva, ya que comenzó a registrarse a finales de la década pasada". Para combatir esta violencia, el consejero abogó por una doble receta: la prevención y la educación. A su juicio, "es evidente que algo está fallando en la educación de nuestros hijos ya que los padres muchas veces son excesivamente permisivos con los niños pequeños y eso hace que se vayan convirtiendo, primero, en pequeños tiranos, y, cuando crecen, en verdaderos maltratadores"

Obsérvese que dice "maltratadores" en masculino.


Según el titular de Justicia e Interior, la educación de los menores "exige que los padres sean capaces de ponerles límites claros y trasladarles sus obligaciones y responsabilidades para evitar este tipo de situaciones". De Llera se mostró convencido de la necesidad de reforzar la adopción de medidas preventivas en este sentido, tanto en los centros educativos como en las propias familias, para evitar que estas situaciones lleguen a los juzgados por el drama que suponen, ya que "lo último que desean unos padres es denunciar a sus hijos". 

En este sentido, el consejero precisó que la denuncia supone en sí misma una situación traumática y un fracaso para todos al requerir una intervención para poder superar este drama familiar. De Llera destacó la especialización de muchos servicios y recursos del sistema de Justicia Juvenil en Andalucía para dar una repuesta a este problema emergente entre los jóvenes, como es el caso de los grupos de convivencia educativa al que son destinadas la mayoría de las chicas que cumplen medidas judiciales por este motivo y el trabajo pionero que realiza el centro El Limonar ubicado en Alcalá de Guadaíra (Sevilla). 

Este centro cuenta con un programa específico que es modélico en cuanto a la intervención en estos casos y con resultados muy positivos que reconocen el trabajo que se realiza con los menores y sus familias. En este centro se realizan sesiones grupales y terapéuticas con niños y padres con el objetivo de impulsar una actuación conjunta que persigue propiciar un acercamiento de padres e hijos para recobrar la normalización y estabilidad en las relaciones.

 

Pero examinados los datos, que no desmienten la noticia, indican otro titular más acertado:

LAS NIÑAS SUPERAN POR PRIMERA VEZ A LOS NIÑOS EN EL MALTRATO A LOS PADRES

El empeño de empoderar a las personas de sexo femenino desde temprana edad, obligando a los profesores a dar la razón siempre a las niñas unido a la falta de atención de los padres hacia los hijos por motivos principalmente laborales, da lugar a  que terminan convirtiéndolas en  personas maltratadoras.

No ""maltratadores" como usaba la noticia interesadamente con el neutro. Cuando conviene se separan las formas del género gramatical. Si el comentario es negativo para las mujeres se usa el masculino como neutro, si es beneficioso para las mujeres se usa el femenino. Leed este artículo de Jorge Muñoz, con los mismos datos:

El año pasado las menores cometieron 118 delitos y faltas de malos tratos frente a los 110 de los chicos. En sólo cuatro años estas infracciones se han multiplicado por cuatro.

Las niñas maltratan más a los padres que los niños. Ésta es la realidad que reflejan las estadísticas de los juzgados de Menores de Sevilla. Un cambio de tendencia que se ha producido en sólo un año. Los juzgados de Menores investigaron en 2014 un total 118 delitos y faltas de malos tratos cometidos por niñas frente a los 110 atribuidos a varones menores de edad, según los datos facilitados por la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, departamento encargado de ejecutar las distintas medidas que los jueces imponen a los menores infractores.

Se trata de la primera vez en los últimos cuatro años que las niñas superan a los chicos en este tipo de infracciones, puesto que desde 2011 los varones siempre habían cometido más delitos y faltas de malos tratos y en una proporción bastante superior a las mujeres. Así, en 2012 sólo 15 niñas fueron investigadas por este tipo de infracciones frente a 57 niños, y en 2013 la proporción era de 27 niñas frente a 98 niños.

¿Qué ha ocurrido en 2014 para que se invierta la tendencia? ¿A qué se debe el incremento de este nuevo fenómeno dentro de la delincuencia juvenil? Los expertos no acaban de determinar las causas exactas del cambio. Los menores infractores son mayoritariamente varones en lo que se refiere a la mayoría de los delitos que cometen los jóvenes, que son principalmente delitos contra el patrimonio, como los robos y hurtos, o contra el orden público.

El experto en Antropología de la Pareja, Familia y Construcción Social el Dr. Ángel Antón no tiene ninguna duda: Se ha buscado la Igualdad y el empoderamiento de la mujer a partir de la imitación de la mujer de las conductas del hombre, también las violentas, a la vez que se está amedrentando al hombre en este sentido. El resultado son hombres menos "machos" y mujeres más "machos", en este caso para lo malo.

Por lo que se refiere a los delitos que se producen en el seno familiar y que afectan a la convivencia y a las relaciones, se trata de una infracción relativamente reciente, que hace tan sólo una década no existía y que, según los expertos, está relacionada con la “educación y la permisividad en las relaciones familiares”, pero también con la “confusión” de los padres en la relación con sus hijos: la figura del padre que trata de aparecer como el “amigo” de su hijo en lugar de ejercer la función paternal.

En cuanto a si este repunte de los malos tratos de los menores obedece a la situación de crisis económica, los expertos advierten que la crisis directamente no influye, pero también “altera la convivencia familiar”.

Pero no sólo hay más chicas infractoras, es que en general los delitos y faltas de malos tratos han experimentado un espectacular crecimiento en los últimos años, en los que se han multiplicado por cuatro.

De los 51 delitos y faltas cometidos en 2011, se ha pasado a los 228 del año pasado, lo que supone un incremento del 347,05% frente al año 2013, en el que se investigaron 125 delitos y faltas. En 2012 hubo 72 infracciones relacionadas con los malos tratos a los padres, 15 de ellos cometidos por niñas y 57 por niños.

Según los datos de la Consejería de Justicia, la mayor parte de los menores infractores proceden de familias normalizadas y no de familias marginales y desestructuradas, por lo que se evidencia un fallo claro en la educación de los hijos en la sociedad en general. Los profesionales que tratan este tipo de infracciones coinciden en que hay que enseñar a educar a nuestra sociedad y a los padres, ya que a veces se hace necesario poner límites a los menores y determinar sus obligaciones y responsabilidades para “evitar que se conviertan en pequeños tiranos y en futuros maltratadores”.

En cifras globales, los menores de edad cometieron en 2014 un total de 1.051 infracciones, de las cuales 878 se atribuyen a varones y las 173 restantes a mujeres, lo que supone un descenso del 3,84% con respecto al año 2013, en la que se registraron 1.093 infracciones (929 cometidas por niños y 164 por niñas), mientras que en 2012 hubo 1.346 infracciones, de las cuales 1.175 se atribuyen a niños y 171 a niñas.

Los jueces de menores disponen de un amplio abanico de medidas a la hora de sancionar las infracciones que cometen los adolescentes y que están enfocadas a la rehabilitación del infractor.

La medida más grave que puede adoptarse, la de internamiento en régimen cerrado en un centro de menores, provocó el internamiento de 58 menores en 2014 en la provincia de Sevilla por delitos de malos tratos en el seno familiar, lo que supone un descenso con respecto a los 90 internamientos acordados en 2013 y a los 72 del año 2012.

Entre las medidas de medio abierto, la libertad vigilada supuso un 72%; seguida de las tareas socioeducativas, que representó un 19%. En tercer lugar, los jueces impusieron a los menores infractores medidas de prestación en beneficio de la comunidad, que afectó al 5%, mientras que en cuarto lugar se situaron las medidas de connivencia en grupo educativo, que representó un 3%. En este caso, destaca que la medida de convivencia en grupo logró el pasado año el porcentaje más alto dentro de las medidas ejecutadas en relación con menores de sexo femenino, alcanzando el 9%, lo que significa que se trata de una de las medidas estrella que imponen los jueces consiste en la inserción en los denominados grupos de convivencia educativa, donde se intenta reconducir las relaciones con los padres, en el caso de los malos tratos.

En cuanto a los varones, la convivencia en grupo supone el 2%, y del total de medidas de convivencia en grupo el 48% corresponde a los varones y el 52% a las mujeres.

Las estadísticas reflejan, por tanto, que el delito de malos tratos sigue aumentando año tras año, aunque el incremento es mayor si cabe entre las chicas.

 

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